Archivo de la categoría: Reseñas

“Variaciones de un hacer melancólico”. Siete miradas en torno al oficio pictórico

por Magdalena Zúñiga

20180801_132702 modified

Amanda Rodríguez

En la Posada del Corregidor se levanta “Variaciones de un hacer melancólico”, exposición en la que los artistas Sebastián Salvo, Sebastián Martínez, Cristian Oliva, Amanda Rodríguez, Gaspar Álvarez, Sacha Seguel y Wladymir Bernechea hacen confluir sus obras bajo una misma premisa: la melancolía y las dificultades que plantean los mismos artistas sobre su oficio.

El añoso edificio patrimonial alberga en sus dos pisos una gran variedad de formas y colores en su máxima expresión clásica, como pintura al óleo, acuarelas y grafitos. También nos presenta una pizca de video, ilustraciones y abstracciones, manifestando los nuevos medios en el arte. Entre los variados artistas que componen la exposición es posible establecer que su círculo de trabajo es el redescubrimiento del cuerpo humano y la experiencia sensible; además de identificar una figura humana plasmada en su soporte, se genera un diálogo e identificación con el espectador, es un encuentro armonioso entre el cuerpo artificial y el cuerpo material. Por ejemplo, en las contorsiones acuareladas de Amanda Rodríguez, se logra un equilibrio perfecto al inscribir una figura sobre un fondo blanco casi inexistente. En contraposición al fondo blanco de Amanda, Sebastián Salvo dispone, con precisas pinceladas, unos sobrios retratos totalmente expresivos que rememoran al más puro estilo barroco —las similitudes de un Velázquez son atrapantes—, pero con un claro estilo propio.

Visitar la muestra comprende un envolvimiento de distintas formas de hacer arte desde siete conciencias distintas, siete artistas que definen su propia línea pictórica, lo que al principio podría parecer caótico, pero las obras se disponen en estas murallas de tal manera que siguen una línea común, como ya señalé, de la melancolía.

No es necesario ser un erudito en bellas artes para tener una idea de lo que las obras muestran. Son imágenes que podríamos encontrar en la cotidianeidad, representadas con la ligereza de los materiales artísticos. Casi podemos palpar lo que vemos, la delimitación de los cuadros sugiere una mirada trascendental, no hay un límite explícito, las figuras están contenidas y a la vez quieren escapar y configurar un relato con el espectador.

La muestra estará abierta al público hasta el viernes 17 de agosto, de martes a sábado de 10:00 a 13:30 y de 14:30 a 17:30, en calle Esmeralda 749, cerca del metro Plaza de Armas. Ubicada en pleno corazón de Santiago, esta muestra es una gran oportunidad para aprovechar una ciudad cargada de expresiones artísticas y patrimoniales en muchos de sus rincones.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

__________________________

Magdalena Zúñiga Velasco (1997). Estudiante de Teoría e Historia del Arte en la Universidad de Chile. Colaboró como ilustradora en la plaquette colectiva Tráfagos (2018). Es editora de la revista Punto de Fuga, de la Facultad de Arte de la Universidad de Chile.

Anuncios
Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Conquista del soporte como obra. “Fuera de Servicio” de Robinson Hakim Estibill

por Magdalena Zúñiga

Los nuevos medios en el arte, entendidos como un giro a las formas o conceptos tradicionales, y que sugieren una exploración de los soportes, medios y técnicas, han hallado en su creciente terreno propio una vía artística provechosa. Es decir, de un conjunto de materiales disponibles para ciertas tareas quizás cotidianas, que el artista emplea para darles una nueva forma, los manipula para convertirse en “obra de arte”.

Un claro ejemplo de estos nuevos medios fue Jackson Pollock, quien desde la década de 1930 revolucionó las maneras de configurar el arte y sus soportes, abriendo un gran espacio para repensar el campo y el oficio artístico, al cambiar la percepción de los espectadores, cuestionándose cómo producir arte. Durante los últimos años, dentro de este campo, hemos visto que el tratamiento lúdico de los materiales se evidencia en la irrupción de los mismos sobre el soporte.

Es en este último punto donde el arte generado con medios y técnicas no convencionales, para Robinson Hakim Estibill significa un gran potencial y constituye su exposición “Fuera de servicio”. En esta nos explica que el espacio público, entendido como una saturación de objetos de pertenencia pasajera, puede ser despojado de una capa de barniz para ser visto en calidad de “obra de arte”. Desde ese momento sus múltiples colores, responden no solo a una decoración, sino también a una apreciación estética.

Para conseguir este fin, Robinson creó un nuevo método: él emplea la lija sobre los objetos, y de este modo la misma se transforma directamente en un soporte donde los materiales yacen autónomos, además de estar presente, paralelamente, la invocación al objeto de donde fueron extraídos.

En sus creaciones, existe una dualidad que se puede apreciar a lo largo de la exposición,  la de tratar lo urbano, callejero e informal como una solución formal, mezclando elementos y una vasta gama de colores a disposición del pensamiento artístico de Robinson. El resultado es organizado de manera tal, que la composición resultante olvida su concepción violenta (que responde a la acción de lijar) y se posicionan trazos como verdaderas pinceladas sobre lienzo.

Estos nuevos conceptos artísticos son los que nos sugieren un constante cambio, a nosotros como espectadores y al artista como portador de una misión. Robinson con “Fuera de servicio” nos invita a pensar el arte como un oficio que puede ser concebido desde cualquier punto u objeto, la creatividad toma el camino de una gran libertad al poseer materiales que se consideran necesarios, para luego reflexionar y modificar su naturaleza en favor de la ejecución artística.

Su exposición se encuentra en AIEP en plena comuna de Providencia, ubicado en Triana 820, hasta el 20 de julio del presente año, de 08:30 a 22:30. Es posible recorrer la sala en una tarde libre, en un pequeño paseo para degustar nuevos estilos de arte y nuevos artistas que quieren dar a conocer su trabajo innovador.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

__________________________

Magdalena Zúñiga Velasco (1997). Estudiante de Teoría e Historia del Arte en la Universidad de Chile. Colaboró como ilustradora en la plaquette colectiva Tráfagos (2018). Es editora de la revista Punto de Fuga, de la Facultad de Arte de la Universidad de Chile.

 

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Los riesgos de la brevedad. Hacia otra orilla, de Catalina Gré

por Eduardo Farías A.
portada-hacia-otra-orilla-de-catalina-greEl culto por el poema breve –no sólo en la cantidad de los versos, también en la extensión de los mismos– no suele ser una predilección de nuestros poetas, viejos y jóvenes. Desde hace tiempo, Catalina Gré ya estaba adentrándose en el mundo del poema breve, camino que culmina con Hacia otra orilla, publicado por Editorial Cástor y Pólux en 2016. El poema breve siempre es riesgoso, pues se debe condensar la complejidad temática del mensaje poético. ¿Cómo impactar significativamente al lector con la  concisión sintáctica? Catalina Gré se adentra, justamente, en el riesgo de hacer un libro evocador en el que la brevedad poética es una ventaja… o uno en el que la concisión poética demuestre su propia insignificancia y superficialidad.

La brevedad poética de Catalina Gré se traduce en poemas de 16 versos como máximo, con métrica variable, pero todos de arte menor. Cada poema exhibe entre dos y tres imágenes centrales, concentradas sintáctica y significativamente. Con este formato de escritura, Catalina expone un contexto, una relación con un otro, un viaje: Hacia otra orilla habla, finalmente, de la existencia: “un río / ahogado // nada dentro/ de ti” (17). Tal como el nombre y la cubierta dejan ver, el contexto interno del libro está marcado por el mar, por el viaje: “los cangrejos avanzan / de orilla a orilla” (13). Y este contexto se funde, ingresa en el hablante, lo determina: “voces de / delfines / ruedan / en mi frente” (9) o “mi voz / se convierte // en un trago / de sal” (27). Resulta interesante que este poemario termine con la sensación de un viaje sin rumbo, marcado por la derrota: “no sabes / anclar // no recuerdas / cómo” (53). Este viaje perpetuo avanza lentamente en una escritura mesurada, la que muestra y esconde al mismo tiempo.

Por último, me interesa destacar que la escritura poética de Catalina Gré exige un tipo de lectura que refleje el ritmo pausado. Esta lectura es un salto al vacío en los tiempos actuales, ya que la rapidez no permite el lento discernimiento, el avanzar y regresar propios de la comprensión de un mensaje poético. Por tanto, frente a los tiempos que corren, Hacia otra orilla asume el riesgo presente de ser leído y juzgado desde la falta de atención al detalle mínimo y a ese lento ritmo interno. Justamente, Hacia otra orilla nos incita leer de otra manera, una que consiga  adentrarse en los recovecos de este poemario.

Hacia otra orilla

Catalina Gré

Cástor y Pólux, 2016

__________________________

Eduardo Farías Ascencio (Santiago, 1985) es Licenciado en Letras Hispánicas PUC y Magíster en Edición por la Universidad Diego Portales/Pompeu Fabra. Ha publicado poemas y críticas en diversos medios. Se ha desempeñado también como editor en la Revista Grifo. Actualmente es director editorial de Gramaje Ediciones.

CC licencia

Etiquetado , , , , , , , , ,
Anuncios