LIBRITO FRÍO, LIBRITO DE FUEGO. LA RAZA CHILENA, DE PABLO PAREDES

por Felipe Poblete R. *

Organizado en dos capítulos, La raza chilena elabora una mirada marcadamente política y social del Chile actual, aunque principalmente a través de la ciudad de Santiago. El título del libro remite a la obra de Nicolás Palacios publicada en 1904, Raza chilena, la cual está debidamente citada en el libro de Paredes. No obstante, es una simple referencia, pues el tema de este poemario corre por las venas desvestidas de la dictadura militar, que tiñe toda la idiosincrasia de la raza nacional: el actual capitalismo integrado, la llamada bio-política, la segregación social y la violencia física y simbólica, que son los latidos de este sistema. El joven poeta presenta una escritura de alta intensidad, que es sumamente variada y dispar: una escritura a todas luces múltiple en sus aspectos formales, ajena a los dones de la métrica, pero homogénea en su contenido, conocedora del ocio increíble de la palabra. Un oficio consciente de sí sin ser meta-poético.

Paredes aborda el tema del nacionalismo, en el contexto contemporáneo —los llamados neo-nazi— en pleno centro de Santiago (los poemas Cuentos de la selva, Los bates de béisbol y Los ángeles del país III resultan ejemplares). La mirada, obviamente, es paródica y crítica. Al inicio del libro hay un dibujo que representa a una chiquilla de kindergarten: su piel morena está resaltada, entre sus pequeñas manos sostiene una bandera nazi y, al mismo tiempo, lleva los cordones de los zapatos desatados, dando cuenta de su inmadurez y, así, de lo ridículo que es levantar aquella bandera hoy en día, especialmente en Latinoamérica.

En la identidad nacional confeccionada por Paredes, hay una especial atención en la periferia, la vida en las comunas dormitorio por donde “pasan tan bajito los aviones” (p.100). El frío se presenta como la temperatura del libro en dos sentidos; por una parte, está en sintonía con el diseño cromático de sus tapas. Por otra, el frío entendido como indiferencia, en la narración de los eventos descarnados y llenos de violencia: “los adolescentes se rompen la cara con bates de béisbol” (p.75). Y el frío, insisto, como sensación térmica constante, porque hay entusiasmo, ardor y también flamas y fuego, pero únicamente cuando nacen a causa del frío: “SE QUEMA LO QUE SEA CON FRÍO” (p.57), dice Paredes.

En este mismo lineamiento se ubica la variación de la lucha de clases por la lucha de razas a través del infantil juego de los vaqueros y los indios (o el clásico policía-ladrón, que opera en la misma lógica). He aquí un vector político y social clarísimo. Hay una postura definida, por tanto, hay riesgo. Como también hay riesgo en las ponderaciones —que no comparto en absoluto— acerca de la poesía chilena actual: “como enferma está la poesía de este país”. Sin embargo, uno identifica ecos de reconocidos poetas, de mayor edad, dentro del libro. Y quizás también por ello Mago Editores cambió el nombre de esta colección de “Rieles” por “Poeta Raúl Zurita”.

En La raza chilena, se establece una diacronía histórica convulsa, como además, un mapa político desarticulado a tal punto, que parece ser un collage. La dictadura militar y la república democrática (que nos dolió un montón);el cerro Santa Lucía es, a la vez, el cerro Huelén; el decimonónico roto chileno participa de la postmodernidad globalizada; la perestroika convive con la llamada vuelta a la democracia; la performance, con los chicago boys; el metal germano con Rodrigo Rojas (1); los virreinatos con el plebiscito; los ríos Mapocho y Amazonas nombrados como uno solo. Es, en palabras del mismo poeta, un poquito pop, pero funciona.

En esta nueva entrega de Paredes, el lector que ha puesto atención a las precedentes encontrará puntos de conexión e identificará los hilos conductores, cosidos con pericia verso a verso y página a página. Es seguro que este poemario dará qué hablar a los lectores de nuestra vilipendiada cultura postmoderna. Un libro que quizás —¿quién podría saberlo?— sea quemado por fanáticos nacionalistas, como en su momento, y por evangélicos, el Carolínicos del poeta Luciano Anuarí.

Pablo Paredes Muñoz.

La Raza Chilena.

Mago Editores, 2012.

* Felipe Poblete Rivera (Viña del Mar, 1986) es poeta y Magíster en Historia del arte chileno. Co-organizó los recitales poéticos Con-texto, en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, durante los años 2008 y 2009. Ha sido becario de la Fundación Neruda en La Sebastiana (2009) y en La Chascona (2011). El mismo año participa como invitado en las III Jornadas de Poesía Latinoamericana en Bogotá. Ha escrito para diversas revistas, tanto impresas como digitales.

NOTAS

(1) Rodrigo Rojas De Negri (1967-1986). Joven fotógrafo asesinado por efectivos del Ejército de Chile. Fue quemado vivo el 2 de julio de 1986, y luego abandonado en las afueras de Santiago. Tras ser internado de urgencia, fallece el día 6 de julio del mismo año.

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